miércoles, 10 de junio de 2009


¿Sabes?, vida mía, que cuando cae el sol y se apaga el día, la luna brilla pura y limpia. Pues tu la iluminas con tu amor, con tu belleza y con tu olor con tu cariño, tu alegría y con tu voz. Pero si tu no estás, si tu te vas la luna mengua y desaparece, y las estrellas la encontrarán y descubrirán que mis lágrimas mece en algún lugar, sin más amparo que mi propia soledad. Y ahora morirme no sería más desgracia que perderte para siempre. Hay mi vida no te vayas porque sé que esto es el amor verdadero y sin dudarlo ni un momento, te confieso que te quiero, sin dudarlo ni un momento... Llora mi guitarra, cuando tu no estás se me parte el alma; me haces jugar malas pasadas. Levantas mi ánimo cuando me haces falta, sabes hacerme reír a carcajadas. Puede que mañana veas en mi rostro la luz del alba o puede que ya no sientas nada. Pero te aseguro que si hay algo de lo que no dudo, es que mi amor no encuentra fronteras en este mundo. Y ahora morirme no sería más desgracia que perderte para siempre. Hay mi vida no te vayas porque yo se que este es amor del verdadero y sin dudarlo ni un momento, te confiezo que te quiero #

No hay comentarios: