martes, 10 de marzo de 2009


Te conseguí la luz del sol a medianoche y el número después del infinito e instalé la osa mayor en tu diadema, y tú seguías ahí como si nada ~ Endulcé el agua de mar para tu sed, te alquilé el cuarto menguante de la luna y como buena perdedora busqué en la cama las cosas que el amor no resolvía ~ Y como duele que estés tan lejos, durmiendo aquí en la misma cama ~ Como duele tánta distancia, aunque te escucho respirar y estas a cientos de kilómetros ~ Y duele quererte tanto, fingir que todo esta perfecto mientras duele ~ Gastar la vida tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió ~ Acabé con los jardines por tus flores, invente la alquimia contra la utopía y he llegado a confundir con la ternura la lástima con que a veces me miras ~ Que triste es asumir el sufrimiento, patético es creer que una mentira convoque a los duendes del milagro que te hagan despertar enamorado ~ Y como duele que estés tan lejos, durmiendo aquí en la misma cama ~ Como duele tanta distancia, aunque te escucho respirar y estas a cientos de kilómetros ~ Y duele quererte tanto, fingir que todo esta perfecto mientras duele ~ Gastar la vida tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió ~ Porque nos duele tanta distancia, fingir que todo está perfecto mientras sientes que te duele ~ Gastar la vida, durmiendo aquí en la misma cama; como duele..

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